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“No podía rendirme y tirar mi sueño a la basura”

“No podía rendirme y tirar mi sueño a la basura”

29.04.2016

Karla Aguilera, primera generación Civil Biomédica, nos cuenta sobre su vida laboral y cómo el perseguir los sueños, a pesar de dos fallidas postulaciones a Becas Chile, le permiten estar hoy perfeccionándose en Australia.

*Entrevista realizada dos días antes de su viaje

Karla Aguilera Rebolledo es una joven decidida y visionaria. No sólo porque apostó a estudiar Ingeniería Civil Biomédica el primer año de su creación (primera generación), sino que también porque ha construido su propio camino laboral, llevándola hoy en día a lejanas tierras australiana, donde está estudiando un magister en la Universidad de New South Wales, Sydney, Australia.

¿En qué estuvo después de salir de la UdeC? Sus estudios finalizaron en septiembre de 2011, mes que ingresó a un proyecto de la Agencia Chilena de Eficiencia Energética (AChEE) en el que estuvo trabajando un par de meses. Luego, decidió que era hora de las merecidas vacaciones como titulada, por lo cambió la tecnología por un buen par de zapatillas y mochila en mano partió a recorrer la Patagonia Chilena y Argentina.

A su regreso, a fines de Marzo 2012 decidió buscar un trabajo donde pudiese desempeñarse como Ingeniero Biomédico, ingresando dos meses más tarde a TecnoImagen, una empresa relacionada al rubro de equipamiento médico, ubicada en Santiago, donde trabajó como Ingeniera de Servicio Técnico. En ese cargo estuvo dos años, y en Julio del 2014, regresó a Concepción, en la misma empresa, pero como Encargada de Zona Sur. Estando en este puesto comienza a gestarse un nuevo proyecto profesional, que era iniciar estudios de postgrados.

“Mi experiencia laboral durante esos casi 4 años fueron excelentes, ya que en todo momento se valoraron mis capacidades y aptitudes como Ingeniero Civil Biomédico, y se generó un gran crecimiento a nivel profesional y por supuesto personal, por lo cual concluí mi etapa en TecnoImagen muy agradecida y contenta por lo entregado mutuamente”, explicó Karla Aguilera, quien renunció a fines del año 2015.

¿Por qué decidiste volver a estudiar?

“La verdad es que la idea de estudiar un postgrado en el extranjero fue uno de mis sueños desde que estaba terminando la carrera. Los últimos años de Ingeniería me di cuenta que me gustaba la bioingeniería de desarrollo, es decir, donde se busca crear, desarrollar nuevas tecnologías multidisciplinarias aplicadas al área de la salud, con el fin de generar mejoras de la calidad de vida. Ya cuando estaba realizando mi tesis "Estudio de la vida útil de biomateriales implantados en prótesis de rodilla" con apoyo de mi profesor guía Paulo Flores, reafirmé mi postura, y me di cuenta que era realmente lo que quería, y sabía que tenía que especializarme en biomédica si quería lograr grandes cosas, por lo cual postulé a una universidad australiana”, comentó.

¿Y qué pasó, por qué no te fuiste de inmediato?

“Después de salir de la universidad obtuve mi carta condicional para ir a estudiar un Magíster en Ingeniería Biomédica a la Universidad de Sydney, la que tiene un gran desarrollo de Ciencias Biomédicas, aparte que encontraba que Australia era un excelente país para conocer, por su cultura y desarrollo. Lamentablemente cuando postulé el año 2013 a Becas Chile para costear mis estudios, no me gané la beca. Fue triste y frustrante, como un fracaso. Sin embargo, no podía rendirme ahí y tirar el sueño a la basura, por eso seguí trabajando como Ingeniero Biomédico, ahorrando y preparándome para intentarlo de nuevo”, puntualizó.

Así fue como su sueño no pararía. Al año siguiente, es decir, el 2014 postuló de nuevo a un Doctorado. Esta vez, en Ingeniería Eléctrica en la UdeC, “me dieron mi carta de aceptación para el año 2015, y nuevamente, no me gané las becas Chile. Fue ahí cuando dije, lo intentaré una última vez, sino me olvido”, recordó.

“Así, el año pasado (2015) postulé nuevamente a becas Chile, a la Convocatoria de Magíster en el extranjero 2015, tenía una nueva carta de aceptación de la Universidad de New South Wales que ofrecía un Magíster en Ingeniería Biomédica que me había atraído bastante, y bueno, finalmente resultó. Me gané la beca y aquí estoy iniciando una nueva aventura en Sydney, que durará dos años. Feliz por el sueño alcanzado y, al fin de todo, creo es súper importante ser perseverante en las cosas que uno quiere, y no rendirse ante las negativas o fracasos que se pueda encontrar en el camino”.

¿Por qué crees que la tercera vez fue la vencida?

“Bueno, sucedió que ante tanto rechazo de parte de Becas Chile era obvio que algo estaba haciendo mal, o me faltaba algo. Fue por eso que, en cuanto volví a Concepción fui a conversar con el Profesor Pino para que me orientara, y le dije que quería volver a biomédica de alguna manera, porque sentía que con los años de trabajo me había alejado un poco del área, no tenía trayectoria continua, así que necesitaba volver a interactuar con el estudio, aprendizaje o proyectos, como siempre le decía: "hacer biomédica de verdad", a lo cual él siempre se reía. Fue en eso que, conversando con el Profesor Pablo Aqueveque para ver los proyectos en que estaba trabajando se dio la oportunidad en que podía unirme como voluntaria o ayudante en mis tiempos libres para trabajar en uno de ellos.

Se trataba de un proyecto en conjunto con un alumno de Odontología, Nicolás Poseck, que se encontraba realizando su especialidad. Fue ahí como nació el estudio "Prototipo de plano de estabilización oclusal electrónico para detectar episodios de Bruxismo Nocturno", en el cual trabajamos varios meses en el laboratorio de biomédica hasta que Nicolás aprobó su especialidad.

Este proyecto me entregó lo necesario para presentar una última postulación a Becas Chile, más completa esta vez, y a eso sumado el apoyo de los profesores Esteban Pino y Pablo Aqueveque, que me dieron consejos para entregar una propuesta más completa, y por supuesto sus cartas de recomendaciones que fueron un éxito, por lo cual les estoy completamente agradecida”, explica.

¿Qué área de biomédica te gustaría desarrollar en investigación?

“Me gusta la bioingeniería de desarrollo para aplicarlo a una mejora de la calidad de vida de la sociedad. El objetivo de realizar éste magíster en el extranjero es aprender disciplinas especializadas en el área biomédica y la vez aplicar los conocimientos adquiridos para desarrollar nuevas tecnologías en Chile. Siento que, poco a poco, hay que partir, y he visto grandes avances en el laboratorio de biomédica de UdeC, así que creo se puede llegar bastante lejos en esta área que aún está empezando en nuestro país. Obviamente espero aportar con mi granito de arena al crecimiento a mi regreso”, comentó Karla, quien le gusta el área de implantología, el desarrollo de órtesis y prótesis biomédicas, los biomateriales, ingeniería y regeneración de tejidos y la biocompatibilidad. La idea es que, por medio de una nueva tecnología, pueda cambiar o mejorar la vida de una persona que presente alguna limitación o problema de salud. El fin de todo es poder ayudar”
, explicó.

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