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Lorena Pradenas, pasión por la ingeniería, la educación e investigación

Lorena Pradenas, pasión por la ingeniería, la educación e investigación



Entrevista "Mujeres en Ingeniería" 100 años Facultad de Ingeniería

Varios desafíos ha debido enfrentar la académica Lorena Pradenas Rojas desde que decidió estudiar Ingeniería Civil Química en la Universidad de Concepción. Sin embargo, cada uno de ellos han sido un incentivo para continuar por la senda que le apasiona: la educación e investigación en ingeniería.

Lorena del Carmen Pradenas Rojas, quien trabaja en el Departamento de Ingeniería Industrial, es Doctora en Ciencias en Ingeniería de Sistemas y Computación de COPPE/UFRJ (Centro de Estudios de Postgrado en Ingeniería de la Universidade Federal do Rio de Janeiro) y Magíster en Ingeniería de Producción de la PUC (Pontificia Universidade Catolica do Río de Janeiro, Brasil).

Su ingreso a Ingeniería Química se debió, entre otras razones, a una motivadora profesora que tuvo en el Liceo Experimental de Niñas y además, que también le gustaban las matemáticas. “Es una hermosa carrera”, comentó la docente, quien reconoce que los primeros cursos en ingeniería química fueron difíciles y de hecho – como recuerda- hizo, que muchos de sus compañeros (as) decidieran cambiarse de carrera por ejemplo a Licenciatura en Química, Ingeniería Comercial, etc.

En cuarto año (aproximadamente), de Ingeniería Química y dado que, no existía la carrera de Ingeniería Industrial, comenzó a conectarse con un área diferente a la de procesos químicos, se trataba de Ingeniería Económica, Ingeniería de Proyectos, Contabilidad de costo, temas que le resultaban muy atractivos para la formación y en los cuales, hizo varias ayudantías. Es así como, una vez egresada comenzó a hacer clases de inmediato en esas áreas donde faltaban instructores. Todas las especialidades de la FI, tenían cursos del área de “Ingeniería Económica”. “Defendí mi memoria de título, guiada por el recordado, Prof. Gustavo Pizarro y el Ingeniero Mario Seguel de Huachipato en septiembre de 1981 y estaba haciendo, los trámites de titulación cuando un colega y amigo de ingeniería económica, Peter Backhouse, me fue a buscar como instructor”, contó Lorena.

Después de eso, unos 2 o 3 años, empezó la idea de formar la carrera de Ingeniería Civil Industrial, liderado por el profesor Américo Albala. “Hubo una reestructuración en UdeC y el Depto. de Ingeniería Económica se unió con el Depto. de Ciencias de la Computación y pasamos a formar parte de Ingeniería de Sistemas. Comenzamos a trabajar en constituir la carrera de Ingeniería Civil Industrial en UdeC, pero faltaba perfeccionamiento. Entonces, dos colegas partieron a la PUC de Rio Janeiro, a hacer magister, porque había un convenio entre ambas universidades, estábamos liberados de arancel de matrícula”, explicó.

Esos tiempos eran complicados para salir a especializarse, prácticamente no había becas. “Yo sentía que no tenía las herramientas suficientes de Ingeniería Industrial, me faltaban elementos. Entonces, empecé a buscar becas. En esos años, la única para hacer doctorados era la beca Presidente de la República, que era muy competitiva y los requisitos eran imposibles de alcanzar”, señaló Lorena, quien en su primera búsqueda fue hacia Estados Unidos por sugerencia de los profesores Edgardo Canales y Gustavo Pizarro (con quien hizo su memoria de título). Sin embargo, optó por seguir a sus colegas que ya llevaban un año en Brasil y junto a su esposo, Víctor Parada, también Ingeniero Civil Químico UdeC, partieron a vivir una de las experiencias más maravillosas de su vida, según cuenta la docente.

Su vida en Brasil

Me cambió la vida. Yo iba estresada, trabajaba haciendo clases y corrigiendo evaluaciones de cursos muy numerosos y también, estudiaba un diplomado en Sistemas de Información con muchas clases y evaluaciones. Adicionalmente, era un tiempo de mucha cesantía y falta de empleo en Ingeniería en nuestro país. No sabía el idioma, pero fui aprendiendo y en pocas semanas ya estaba hablando (es lengua latina, muy fácil para nosotros), fue una experiencia muy valiosa”. De hecho, su primer hijo, Lucas, es carioca y tiene doble, nacionalidad.

Con su profesor, José Eugenio Leal (del Magíster), quien se doctoró en Alemania, trabajó en transporte de carga. Cuando estaba terminando la invitó a participar en un proyecto de investigación, entre la PUC de Rio de Janeiro, la Universidad de Montreal y el Ministerio de Transporte de Brasil.

Con cariño recuerda esa experiencia en que se lograron hacer cosas muy ingeniosas y entretenidas. “Los canadienses estaban construyendo un software de optimización en transporte nosotros, trabajábamos en la recolección de datos y en la generación, de las redes de transporte ferroviario en Brasil, para el estudio”, contó Lorena Pradenas, quien debió trabajar también, en el diseño de una matriz origen – destino de transporte de carda donde, incluso ya en aquella época (1985), existía un tren que salía todos los días, desde el sur de Brasil hacia el norte (o viceversa), con al menos 100 vagones. "Fue una experiencia muy valiosa porque, en conjunto con otros colegas brasileros, conocimos cada detalle de nodos y arcos de la red ferroviaria de ese tiempo, en el gigante país, sudamericano".

Finalizó con éxito su magíster y quería seguir con un Doctorado. Nelson Maculan, profesor de la COPPE/UFRJ (y posterior rector), en Ingeniería de la Universidad Federal de Rio de Janeiro, invitó a Lorena y su esposo a ingresar al programa de Doctorado en Ingeniería de Sistemas. “El profesor nos ofreció los cupos, donde podíamos obtener becas, ya que todos los estudiantes de doctorado, tienen becas en Brasil, era una oferta extraordinaria... era ahora o nunca... le dijimos que sí”.

Otra de las actividades académicas que la han apasionado son: El período sabático realizado en la Universidad de Montreal (Quebec-Canadá) con el destacado profesor Jacques Ferland; la dirección de un proyecto ALFA con la comunidad europea para formar doctores latinoamericanos (más de 12, en diferentes países, en el período del proyecto y posteriormente, con los contactos realizados). Dirección de proyectos de asistencia técnica, por ejemplo con CODELCO, en la especialidad Industrial, etc.

Primera Directora DII

Al regresar a la UdeC, le tocó asumir varios temas administrativos, muy duros, porque Ingeniería de Sistemas se estaba dividiendo en dos Departamentos: Industrial e Informática. “Tuve que liderar la separación y con colegas - en cierto modo - nos estábamos peleando los recursos. Los profesores y administrativos, podíamos elegir donde nos queríamos quedar (en industrial o informática), pero los insumos, computadores, metros cuadrados, teníamos que negociarlos y fue duro. No llegábamos a acuerdo a pesar, de muchas reuniones hasta que el Decano de esa época, Sergio Villafañe dividió todo en mitad”, contó Lorena Pradenas, quien asumió como la primera Directora del Departamento de Ingeniería Industrial.

Y desde ese cargo comenzó a trabajar en conjunto con los profesores, en la malla de la carrera. Los primeros alumnos fueron estudiantes que, después de sus licenciaturas, por ejemplo, de Ing. Química o Ing. Eléctrica por ejemplo ingresaron, como plan especial y fueron favorecidos porque terminaron, con doble titulación.

“Después me correspondió, hace 20 años, la tarea de armar el magíster y, hace 10 años (aproximadamente) comencé, con el Doctorado Industrial que se acaba de aprobar y recibirá a sus primeros estudiantes el 2018”. Su visión profesional es clara, siempre quiere aportar para mejorar.

“Esta Facultad de Ingeniería, siempre lo he dicho, dispone de una formación de pregrado muy buena, los ingenieros que tenemos son excelentes”, señaló Pradenas. Sus hijos también, han seguido la tradición de sus padres, ya que ambos, Lucas y Leandro, son Ingenieros UdeC. El primero, Ingeniero Civil Industrial y, el segundo, Ingeniero Civil Mecánico.

Desafíos FI UdeC

“Dado que tenemos tan buenos estudiantes, buenos profesionales, creo que hay que adaptarnos a los tiempos actuales.... los tiempos están complejos, pero hay que revisar. Lo que me desespera es que son muy buenos. Si ellos consiguen pasar la “barrera del inglés”, por ejemplo, sólo se tienen que “creerse el cuento” y salir fuera del país donde pueden trabajar usando sus especialidades. Nosotros, como profesores, tenemos que motivarlos y tendríamos un porcentaje de responsabilidad en eso”.

Género mujer

Con respecto al tema del género, Lorena comenta que, sin duda, se ha avanzado mucho en este tema. “Recuerdo que siendo estudiante, una bibliotecaria nos dijo: las mujeres en ingeniería vienen a buscar marido nada más y la mirada, de algunos profesores también era esa”.

Ahora es distinto. Los estudiantes, mujeres y hombres, tienen las mismas oportunidades, competencias, creo. Pero siempre se puede avanzar más, “ahora estoy en un proyecto con otras académicas de FI-UDEC, para mostrar el trabajo que hacemos a niñas de enseñanza media y así motivarlas, en estudiar ingeniería por ejemplo”.