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Egresados

Marcela Varas: “A las mujeres nos interesa tener sentido de propósito”



  • En el marco de nuestra campaña “100 ingenieras destacadas”

Paciencia, algo revolucionaria y harto amor por su trabajo son cualidades que caracterizan a Marcela Varas Contreras, Ingeniera Civil Informática de la Universidad de Concepción, generación 89´, quien además es la primera graduada del Magíster en Ciencias de la Computación de la UdeC.

Siempre fue matea y responsable, mente inquieta por aprender, relacionarse con otros, hacer actividades, un torbellino de cosas que hoy la tienen, además de docente, como coordinadora de una de las unidades centrales de la FI UdeC, la Unidad de Educación en Ingeniería, UdEI, que nació con Ingeniería 2030 de Corfo y que continúa en la tarea de apoyar las acciones y actividades del Plan Estratégico de la Facultad de Ingeniería, conducentes a formar Ingenieros de Clase Mundial.

Nacida y criada en Concepción, Marcela tiene una hermana, Alejandra, que es Oftalmóloga. Su madre, Asistente Social UdeC y su padre, Ingeniero Civil Mecánico de la Universidad Técnica Federico Santa María.

Luego de egresar inició de inmediato su carrera académica en la propia facultad, y en forma paralela y en transcurso de los años comenzó con diplomados en docencia, tal como formación de emprendedores, educación para la responsabilidad social, y pedagogía universitaria, entre otros.

“Me titulé y al día siguiente estaba haciendo clases. Empecé a hacer el magister cuando se abrió, pero no lo había terminado cuando me contrataron... entremedio tuve a mi hijo mayor, en fin, yo decidí trabajar en la universidad porque estuve haciendo prácticas en la empresa y supe que era bastante discriminatorio el trato hacia las mujeres, yo pensaba que acá iba a hacer más equitativo y de hecho así es”, puntualizó la docente, quien efectuó su magíster en diseño conceptual de base de datos.

¿Cómo recuerdas tu pasó por la UdeC?

“Fue una experiencia muy buena, yo lo pasé muy bien en la universidad, y volvería a estudiar millones de veces aquí. Tuve muchos amigos, nunca me he separado de mis amigos del colegio tampoco, siempre me ha encantado conocer gente de otras carreras, por el tema de la danza tenía amigos de artes, ciencias sociales, de todos lados. Además, cuando yo estudié informática estábamos en el edificio de Sistemas, entonces convivíamos un montón con los Ingenieros Civiles Industriales, y los profes estaban en el tercer piso. Y era como estar en las termas: estudiábamos poco, lo pasábamos bien, siempre había mesas de gente jugando naipes, cacho, y había harto sentido de comunidad y después los profesores se vinieron para el edificio central, se separaron las carreras y se perdió eso”, contó con nostalgia Marcela Varas.

Uno de los desafíos profesionales que le ha tocado liderar fue en la Dirección de Docencia de la Universidad de Concepción, hasta donde llegó invitada y sin proponérselo.

“Por cosas de la vida, llegué a ser jefe de carrera, cuando pasó eso y como soy matea, me empecé a preocupar mucho del tema de la docencia, ahí hice los diplomados. Salí de la jefatura y me llamaron de la Dirección de Docencia, para que me hiciera cargo del Sistema de Crédito Transferible (SCT). Empecé con 6 horas, luego 11 horas y hasta 33 horas”, recordó Marcela Varas.

Estando en eso, se metió de lleno a capacitaciones, pues se trataba de un proyecto nacional para la implementación del SCT en Chile. “Había dos personas por universidad y en cada tema nos capacitaron. Yo hice una pasantía en Harvard, venían expertos internacionales, seminarios locales y otros en Santiago. Entremedio me había ganado unos proyectos Mecesup para mejorar la carrera de informática, entonces yo sabía harto del tema... pero nos enseñaron más cosas, con experiencias internacionales”.

En la Dirección de Docencia terminó siendo una especia de ayudante del Director de Docencia, aunque ese cargo era inexistente como tal. “Luego, se creó la Unidad de Investigación y Desarrollo Docente (2007), la cual comencé armar, hice el análisis organizacional, definí los procesos, y después me empecé a hacer cargo. Después se armó el CADE y luego llegaron unos fondos para hacer los planes de desarrollo institucional, los llamados PDI, Convenios de Desempeño para formación docente y otro, general”.

De esta manera, Marcela Varas lideró un diagnóstico estratégico del pregrado de toda la Universidad de Concepción, con la colaboración de alumnos memoristas, Ingrid Grunewald de la Dirección de Estudios Estratégicos y el propio Director de Docencia.

“A fines del 2011 teníamos formulados el plan de desarrollo institucional de pregrado, teníamos 9 programas, después vimos las bases de los convenios de desempeño del mineduc, tuvimos que empezar a acotarlo y priorizar las actividades que podríamos financiar y que no, y así comenzar a gestionar el proyecto... se contrataron más de 80 personas y teníamos programas de todos los ámbitos: Programa de Vinculación con el Medio, de Reforma Curricular que permitió reformular 64 carreras, gestión estratégica y apoyo estudiantil. Teníamos un equipo de 5 asesores curriculares, psicólogos, sociólogos, etc.”

¿Qué te gustaría destacar de la Facultad de Ingeniería UdeC?

La gente, la facultad tiene un punch impresionante, o sea, toda la gente hace cosas, es una bomba creativa, mucho talento, no sólo entre los académicos, sino también sus estudiantes. Los estudiantes tienen un potencial impresionante. Lo que pasa es que muchas veces la gente los ningunea, pero la verdad es que nada que ver... si tú los diriges y los exiges son maravillosos”.

¿Cómo fue tu experiencia como mujer estudiando y desempeñándote como ingeniero?

“Nosotros éramos hartas, como el 20%... pero a mí me pasó que si bien era buena alumna, Premio Universidad, en la empresa me dejaron súper claro que yo nunca iba a ser jefe de proyecto, porque las mujeres se embarazan y dejan los proyectos botados… pero que visión más obtusa... partí peleando”, recuerda Marcela Varas, quien igual siguió vinculada buenos años haciendo asesorías a estas compañías. Reconoce también que en sus tiempos de estudiante los profesores decían cosas súper sexistas, donde las mujeres debían morir en la rueda, pues era algo que estaba súper normalizado. En esta línea, Marcela es bastante dura, “las generaciones más jóvenes no lo tienen instalado y se entiende que el resto lo hacen con ninguna mala intención, porque no se dan cuenta”.

¿Qué recomendarías para incentivar el ingreso de más mujeres a estudiar ingeniería?

“La facultad de Ingeniería tiene el deber de hacer algo, estamos atrasados... una de las cosas que hay que hacer, pero probablemente por temas políticos no lo vamos a hacer en mucho tiempo, es el tema de los cupos reservados, que es discriminación positiva derechamente”, opinó Varas, quien agregó que este sistema ya está instalado en otras universidades y está dando buenos resultados… “ahora ya llegan solas, ya sobrepasaron los cupos reservados, porque esa es la idea de los subsidios que después los vayas retirando”.

Para Marcela Varas, madre de tres hijos, Cristóbal de 20 años; Vicente de 16 años; y Camila de 15 años, los desafíos de la FI UdeC están en la gestión de los talentos. “Creo que tenemos que - como institución en general y como facultad en particular - administrar, gestionar el talento que tenemos para que no se pierda en el mar de funciones administrativas y cosas así, y dar los espacios para que se generen todas las potencialidades que estén ahí incubándose. O sea yo creo, por ejemplo, que el tema de los centros que está impulsando la facultad es clave”.

En esta línea, Marcela Varas cree si queremos tener más mujeres en los centros, éstos no debieran estar anclados a tecnologías, sino más bien a problemáticas, porque eso da sentido de propósito. “Cuando estas centrado en el problema y en el beneficio que te va a dar eso también atrae mujeres, a las mujeres nos interesa tener sentido de propósito, no trabajar para ganar plata, sino para trascender y eso es clave”.