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GINA busca solucionar un problema mundial: la corrosión del acero

GINA busca solucionar un problema mundial: la corrosión del acero

mmelendrez@udec.cl


Observar, reutilizar elementos naturales, incorporarles otros, experimentar y sacar productos nuevos es parte de lo que pasa en los laboratorios del Departamento de Ingeniería de Materiales de la UdeC, y en particular, en el Grupo Interdisciplinario de Nanotecnología Aplicada (GINA), integrado por los investigadores Katherine Fernández (DIQ), Carlos Medina (DIM), David Rojas (DIMAT), Manuel Meléndrez (DIMAT) y Felipe Montoya (DIMAT).

Una de las áreas que están desarrollando, difundida en Diario El Sur, el pasado 02 de mayo, tiene relación con la creación de pintura anticorrosiva para el acero, a partir del uso de taninos de pino radiata, extraídos de la corteza de los árboles y que son considerados desechos forestales.

Los taninos poseen características antioxidantes - explica Manuel Meléndrez, académico e investigador del GINA - el cual mezclados con óxido de zinc y óxido de cobre (que tienen propiedades anticorrosivas) se logra un producto tres en uno, es decir, capaz de proteger la capa interna, intermedia y protectora usada habitualmente para el acero. La idea original del proyecto nació en marco de resultados previos obtenidos por la docente Katherine Fernández de DIQ, en relación a estudios relaciónanos con la capacidad antioxidante de estos compuestos.

Actualmente, esta investigación se encuentra en etapa de prueba final a través de una estación de monitoreo ubicada al interior de la Gobernación Marítima de Talcahuano, gracias a un convenio de cooperación que tienen con Asmar (Astilleros y Maestranzas de la Armada de Talcahuano).

Se trata de placas, tanto con pinturas disponibles en el mercado como desarrollados por el GINA, y la idea es comparar el funcionamiento y validar los recubrimientos funcionales, pensar en su patentamiento y transferencia, y ofrecer una nueva alternativa desde Concepción al mundo. “Espero que esta estación que se ve pequeña, pero sus observaciones darán pasos de gigantes permita afianzar vínculos cooperaciones entre academia e industria, y que vuelvan a creer en la simbiosis industria-academia la cual se ha perdido en los últimos años”, contó Felipe Montoya.

En la actividad de lanzamiento de la estación de monitoreo, efectuada en la Gobernación Marítima, el investigador David Rojas señaló que, según la National Association of Corrosion Engineers (NACE), “la corrosión es uno de los mayores gastos que tiene hoy la humanidad y una de las grandes causas de importantes accidentes fatales”. De hecho esta misma institución expresa que de las 1500 millones toneladas de acero que se producen anualmente en el mundo, la cantidad que se corroe en el mismo periodo de tiempo es del 25% equivalente a alrededor de 300 millones de toneladas.

¿Pero qué es y cómo nos afecta?

La corrosión es la causa más frecuente de deterioro que sufren los materiales y sus aleaciones, señala Meléndrez. La gran mayoría de las construcciones, estructuras y piezas metálicas se encuentran expuestas al medio ambiente (incluso si el material está pintado). En esas condiciones, ocurren reacciones químicas y electroquímicas que producen un ataque acelerado y destructivo del material, provocando en algunos casos pérdida en sus propiedades mecánicas, que en el tiempo se traduce en la disminución de la vida útil del metal, creando deficiencias operativas en las plantas industriales, baja producción, accidentes que pueden cobrar víctimas humanas y elevados costos de reparación, mantención y producción.

“Dado estos antecedentes, cualquier desarrollo tecnológico en esta área que prolongue la vida útil de piezas, equipos o estructuras metálicas, y una mayor seguridad en su operación y servicio, podría traducirse en beneficios económicos, sociales y ambientales. Dichos desarrollos deben ser complementados por estudios de control y monitoreo de los ambientes corrosivos”, explica el docente.

Respecto a esto último, el uso de normas internacionales permite clasificar la agresividad del ambiente y de esa forma estimar el grado de deterioro que sufrirá el material. En este contexto, desde hace tiempo, los científicos y los técnicos responsables del diseño de sistemas de protección y del mantenimiento de estructuras metálicas expuestas a la atmosfera, han apreciado la necesidad de disponer de mapas y una amplia gama de materias primas enfocadas a estas necesidades.

“La investigación aplicada en la protección anticorrosiva de materiales metálicos es altamente relevante actualmente, más aún, con el aumento de la polución atmosférica que conlleva a incrementar la velocidad de corrosión en el tiempo. Por lo tanto, la suma de esfuerzo para solucionar en parte la problemática que se está discutiendo, está llena de recompensas intelectuales, tecnológica y económicas para los países que les apuesten a estos desarrollos”, puntualizó Manuel.

Proyecto Interno
Prof. Titular - ​Manuel Meléndrez Castro
Prof. Titular - ​Katherina Fernandez E.
Prof. Titular - David Rojas Jara
Prof. Titular - ​Carlos Medina Muñoz
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ingenieria-mecanica, ingenieria-quimica-, ingenieria-de-materiales,