X
X

“Los académicos son emprendedores natos en que sus productos son papers y estudiantes con espíritu emprendedor”

“Los académicos son emprendedores natos en que sus productos son papers y estudiantes con espíritu emprendedor”

“Los académicos son emprendedores natos en que sus productos son papers y estudiantes con espíritu emprendedor”

20.04.2017

Entrevista a Yuly Fuentes - Medel, representante de ChileMass (Chile - Massachusetts)
Por: Carolina Vega, Directora de Comunicaciones Facultad de Ingeniería UdeC.

Con una sonrisa amplia y un abrazo acogedor, de esos que dan los chilenos, me recibió Yuly Fuentes – Medel, bioquímica de la Universidad de Concepción, quien vive hace 15 años en Boston, Massachusetts como investigadora (con doctorado y postdoctorado), destacada impulsora de emprendimientos y actual representante del convenio ChileMass (Chile - Massachussetts), entre otras múltiples actividades.

En su oficina, ubicada en el Cambridge Coworking Center (CIC), en One Broadway, a pasos de la estación Kendall – MIT, en Cambridge, se cruzan personas de todas las edades y etnias, y donde se respira la innovación y el buen humor.

Entre una reunión y otra, la única hora disponible para esta entrevista (que comenzó a gestarse meses antes) era al almuerzo. Así que partimos a un restaurante de la esquina y, entre pizza y ensaldas, iniciamos este relato.

¿Qué herramientas te entregó la Universidad de Concepción que te han permitido estar acá, en el centro de la tecnología?

“¡Todo!. Tuve la suerte de estar en una carrera de pocos estudiantes por curso, que era bioquímica, que éramos los gitanos de la facultad de Química y Farmacia en ese entonces. Y cuando eres estudiante eso no te gusta, pero la verdad nos permitió transitar por toda la facultad y colaborar con estudiantes de toda la universidad. Entonces, tenía cálculos con los ingenieros, anatomías con los médicos, histologías con los enfermeros, fue aprender un lenguaje multidiciplinario y entender desde la base del otro estudiante, porqué le interesa ser ingeniero, médico y enfermero, y por qué yo bioquímica”, contó Yuly, quien agregó además que el haber participado en olimpiadas de físicas en la universidad en su época escolar fue clave, “entonces la integración con la UdeC fue básica para entender que ahí era mi futuro, considerando que de mi generación escolar, sólo cinco llegamos a la universidad”.

¿Por qué Bioquímica?: “De chica fui curiosa”

“Yo era la alumna integral, la buena en todo, en el colegio San Agustín. Entonces, Bioquímica tenía ese portafolio de ciencias que era biología, química y física; y me gustó mucho la idea de ser el personaje que entendía como se generaba la vida y cómo manipularla también”, comentó Yuly Fuentes – Medel, quien desde pequeña demostró esa inquietud por descubrir cosas. “De chica fui curiosa. Andaba buscando los bichitos en todo. Mi hermana es comercial, en el verano nosotras recolectábamos ciruelas de la casa, yo las recolectaba porque quería saber cuál era la línea mendeliana del ciruelo y mi hermana quería saber cuántas podía vender…”, recordó.

Esta curiosidad, que sigue siendo su bandera de vida, la motivó a realizar su tesis de pregrado en el Brudnick Neuropsychiatric Research Institute. “Mi marido, en ese entonces pololo, se venía a hacer el postdoctorado a la Universidad de Massachusetts y yo mande mi curriculum (en realidad la jefa de él me ayudó a enviar mi CV a toda la universidad) y mi oferta era trabajar como técnica de laboratorio, como ayudante, para poder hacer mi proyecto de tesis”, contó Yuly, quien en esos años no sabía inglés y tuvo que aprenderlo a presión. “Fue sacarse la cresta aprendiendo idioma, entendiendo el mundo con otro lenguaje y se te desarrolla además otro lenguaje que no es implícito, porque al final no tienes que entender inglés o español, sino que tienes que entender intensiones de los seres humanos”.

Su doctorado lo realizó en el Depto. de Neurobiología de la Universidad de Massachusetts en tema de plasticidad sináptica (entender cómo se forman los circuitos neuronales). Y luego su postdoctorado en el MIT, en un proyecto denominado TIE, Tecnología, Innovación y Emprendimiento, que es entender a nivel ecosistémico cómo las organizaciones, instituciones y personas generan ciencias y retorno de inversión en la ciencia en función de las ideas.

¿Cómo es ser emprendedor desde la academia?

“El académico es un emprendedor nato, pasa que no le ponen nombre... El profesor del laboratorio es un CEO, tiene que traer recursos, proyectos, gente trabajando y contenta, es un startup constante, donde cambian los empleados, pero no el CEO. Y esa es la base del cambio de mentalidad que se generara, porque obviamente en un startups real todo es producto, pero en un docente - investigador, la diferencia está que sus productos son sus papers y/o sus estudiantes con espíritu emprendedor. Es la métrica de valorización la que cambia, pero no la intención”, explica Yuly Fuentes-Medel, para quien “ser ingeniero”, “ser emprendedor” es una forma de vida, no es un rol profesional, pero en Chile se está acostumbrado al rol profesional, “por ejemplo, tú eres periodistas, por lo tanto, tú debes trabajar en un diario, pero no te ven como la comunicadora, entonces tú tienes que generar tu propia venta de comunicadora o de traductora del mundo”.

ChileMass, un “Win Win” para todos

Desde mediados del año 2015, Yuly Fuentes – Medel es la representante de Chile en el Estado de Massachusetts para impulsar conexiones que permitan generar nuevas tecnologías, conocimiento y emprendimientos.

“Hoy en día, mi rol es ser la conectora de mundos. Por ejemplo, trabajar con Chile ha sido trabajar con Chile y Massachusetts, conectar el mundo de la moda con los científicos; conectar el mundo de los estudiantes con los emprendedores; conectar a la universidad con el MIT para hace un workshop, por lo tanto, entender cuáles son los incentivos y las estructuras en un lenguaje universal y del futuro como es la ciencia. Los niños no van a poder salir del colegio si no saben hacer códigos en el colegio, porque el trabajador promedio va a tener que saber codear (no clavar). Por lo tanto, el lenguaje universal lamentablemente, lo acepten o no lo acepten las personas que tomen decisiones, es ciencia. Por lo tanto, tocó que yo soy científica y conozco ese lenguaje universal para conectar los mundos”.

Su labor se ha centrado, hasta ahora, en darle forma y cuerpo a una intencionalidad de actividades que significa este proyecto de la Embajada de Chile en Estados Unidos. “Lo primero era entender que quizás no había pasado nada porque no valía la pena que pasara algo. Por lo tanto, los primeros meses fueron de levantamiento de necesidades y decidir si se hacía el esfuerzo… y ahí la gente comenzó a levantar necesidades. Chile tiene una matriz productiva poco sofisticada, y no ha insertado tecnología en su matriz. Massachusetts, por su parte, tiene millones de tecnologías creadas que buscan mercado, entonces Chile se abre como un mercado para esas tecnologías y después para exportarlas al mundo”, explicó Yuly Fuentes – Medel.

De esta manera, el trabajo se ha centrado en entender cuáles son las tecnologías de Massachusetts que sirven a Chile y entender cuáles son las instituciones que deben interactuar, temas fundamentales para la estrategia de ChileMass. “Hoy día el gran logro es que el gobierno está pensando incluso en transformarlo más que un proyecto de la embajada en una fundación sin fines de lucro, que tengan como visión y misión integrar a Chile en Massachusetts y viceversa”, puntualizó.

La colaboración ente ChileMass y la Universidad de Concepción se está iniciando a través del Workshop Internacional de Dispositivos Médicos del 17 y 18 de abril, en que expertos de diferentes áreas del MIT han venido a exponer y compartir su experiencia en emprendimientos tecnológicos aplicados en medicina. “Con este workshop se busca entender que Concepción tiene un potencial excelente para activar las industrias relacionadas con dispositivos y prótesis, y por lo tanto, apoyarlos para que viajen los mejores expertos, con potencial de trabajos en conjunto es valor para Chile. Y la verdad que para Massachusetts también es valor el darse cuenta que ellos pueden agregarle valor a otros países y Chile tiene programas básicos que muchas veces pueden pasar desapercibidos, pero acá como son tan sofisticados, lo simple es a veces más solucionable que lo complejo”, explicó.

Ingeniería 2030, Ingenieros que cambiarán el mundo

La integración de la empresa con la universidad es algo que la Universidad de Concepción siempre ha liderado, pero que de alguna forma se ha diluido en el tiempo – comentó Yuly Fuentes-Medel. “Por ejemplo, los médicos hacen todas sus prácticas en el Hospital Regional, esa es una integración directa con la empresa, que se llama “hospital”, aunque sea un centro público. Entonces no hay un gap para el estudiante entre su sala de clase y el hospital, y así se forman los mejores médicos de la región”, contó.

“Yo creo que hay que empezar a entender cómo ha cambiado el mundo y cómo los ingenieros de la UdeC van a cambiar el mundo. Y si eso significa que la Universidad se tiene que traer a empresas al campus, es lo que tiene que hacer. Pero se debe acortar la brecha del estudiante con el mundo real”, enfatizó esta ex alumna, quien aún recuerda el tremendo mensaje que recibió al egresar: “Ahora empieza la real función de usted como bioquímica para la sociedad y cuál va a ser su aporte a la sociedad, ¿qué otra escuela te dice eso? O sea, más que el título se trata de que darás realmente a la sociedad y eso lo tiene la Universidad de Concepción como sello, por el algo ´El desarrollo libre del espíritu´, y no hay que olvidarse de eso”.

Descience: ciencia a la moda

Uno de los proyectos destacados de Yuly, es Descience, donde logró reunir a científicos con diseñadores de moda, en este espíritu de co-crear un lenguaje en común. “Mucho del trabajo científico que se desarrolla, no se entiende en la comunidad. Una cosa es comprender lo que haces científicamente, que se explique; lo segundo, la métrica de valor de esa ciencia; y lo tercero, un idioma universal donde todo el mundo pueda conversar, cooperar, accequible a la gente. Ahí me di cuenta que el diseñador de moda tiene mucho de las características de un científico en el laboratorio, porque se focaliza y trabaja de la misma forma, pero nadie lo había visto”, explicó Yuly Fuentes – Medel, para quien juntar diseño con ciencia se transformó en un experimento para responder a la pregunta: ¿qué pasa si juntamos al diseñador con el científico a trabajar juntos en un proyecto común?, que era crear un vestido.

“Empezamos a entender que la gente de la industria de la moda ve la sustentabilidad como ciencia, por eso no se acercan, entonces cuando nosotros conversamos con ellos, se genera una relación de confianza… ‘cuando compro el algodón lo puedes modificar genéticamente?´, ´cambiar el color a través de un gen?´ Esas conversaciones no habían surgido jamás, entonces era el supuesto que habría pasado si hubiera juntado a Einstein con Yves Saint Laurent, que hubieran conversado y que hubiera pasado después de esa conversación”, sonrió – como siempre – Yuly Fuentes – Medel, destacada egresada UdeC, emprendedora, apasionada por la ciencia y en esta búsqueda permanente de conectar mundos aparentemente opuesto.

Descience (www.fashiondescience.com)

Yuly Fuentes-Medel, junto a Claire Jarvis, diseñadora de modas de MassArt, Patricia Torregosa, inmunóloga, y a la diseñadora chilena Isidora Valdés, creadora de Goose Design Studio, lanzaron a fines del 2013 Fashion Descience, una inédita competencia que en febrero de 2014 seleccionó a sesenta duplas de concursantes, provenientes de 47 ciudades del mundo, cada una conformada por un científico destacado que compartió los resultados de sus investigaciones y por un diseñador de modas cuya misión fue interpretar el trabajo de su compañero y plasmarlo en un diseño de pasarela, culminando con el Descience Runway en el MIT Lab, con un jurado integrado por expertos en ciencia y en la moda, como el premio Nobel de Medicina Jack Szostak, la directora de diseño de Tiffany’s, Francesca Amfitheatrof; y el fundador y director del MIT Media Lab, Nicholas Negroponte.

Fuente: Revista Paula, 09 octubre 2014.

Carolina Vega y Yuly Fuentes Medel en Cambridge, MA